De acuerdo a la agencia de noticias Bloomberg, BYD está estudiando un ingreso a la Fórmula 1 u otra categoría de deporte motor. ¿Alpine?

Bloomberg, posiblemente la agencia de noticias de negocios más importante del mundo, ha publicado hoy 10 de marzo que la china BYD estaría estudiando un ingreso a la máxima categoría del deporte motor, la Fórmula 1. Según esta agencia, está estudiando dos posibilidades, la compra de un equipo o el desarrollo de uno propio.

En ambos casos sería una bomba mundial, ya que no hay muchos equipos «a la venta», básicamente uno: Alpine. El equipo de Renault, donde está el argentino Franco Colapinto, lleva años envuelto en rumores de venta total o parcial. Ningún otro equipo de la parrilla actual está en una situación similar, aunque el presente y futuro de Williams tampoco es muy certero.

Según Bloomberg, que cita fuentes reservadas, las opciones son dos:

  • Adquisición de un equipo existente: Esta opción permitiría a BYD evitar el largo proceso de aprobación de la FIA para un undécimo equipo. Los rumores en el paddock sugieren que Alpine (propiedad de Renault) podría ser un objetivo, dado que el equipo francés ha enfrentado dificultades financieras y ya compite tanto en F1 como en el WEC.

  • Desarrollo de un equipo propio: BYD tiene los recursos financieros para intentar lo que Cadillac (GM) ya ha iniciado: construir una infraestructura desde cero. Esto convertiría a BYD en el primer equipo chino en la historia de la F1.

Los desafíos, en ambos casos, son enormes, ya que la F1 actual es rentable pero requiere una inversión importante. El límite de gastos de la F1 ronda los 140-150 millones de dólares, pero los costos de marketing y salarios de pilotos (que están fuera del límite) pueden duplicar esa cifra, sin contar con el monto de comprar el equipo.

En la segunda opción, entrar como motorista o constructor requiere una inversión inicial estimada en 500 millones de dólares antes de que el primer coche toque la pista. En este caso, además, requiere una autorización de la FIA, que es aún más complicada, ya que la F1 vivió años con 20 equipos y se resistió mucho a ampliarla a 21 (Cadillac).

La tecnología híbrida, el gancho para fabricantes

El supercar BYD YangWanng U9, en Córdoba.
El supercar BYD YangWanng U9, en Córdoba.

Pese a que cuenta con resistencia de parte de los aficionados, la tecnología híbrida es atractiva para fabricantes de autos, como Audi, que también acaba de entrar (comprando el viejo equipo Sauber). BYD no fabrica autos 100% a combustión, sino que se centra en eléctricos e híbridos. En el actual reglamento, la parte eléctrica de la unidad de potencia es muy relevante.

BYD es líder mundial en el desarrollo y fabricación de batería de última generación y ha producido un supercar, el YangWang U9, que ha roto el tiempo de auto más veloz del mundo. La electrificación de la F1 le viene fantásticamente bien, aunque hay otras categorías.

Opciones: mundial de resistencia (WEC)

Otra categoría que tiene autos híbridos es el WEC, el mundial de resistencia (carreras largas), donde también compiten equipos de primera categoría. Según AutoHebdo y Grande Prêmio, BYD también tiene un interés avanzado en la clase Hypercar del WEC.

  • Le Mans: BYD busca competir en las 24 Horas de Le Mans para demostrar la fiabilidad de su tecnología de largo alcance.

  • Competencia China: BYD no está sola. El grupo Chery (a través de su marca Exeed) también ha iniciado conversaciones con el ACO (organizador de Le Mans) para entrar en la categoría máxima de resistencia.

El contexto geopolítico y comercial

La entrada en la F1 sería una herramienta de marketing masiva para BYD, que actualmente enfrenta aranceles en Europa y restricciones en EE. UU.

  • Visibilidad en EE. UU.: Aunque BYD no vende autos de pasajeros en Estados Unidos, la F1 (que ahora tiene tres carreras en ese país: Miami, Austin y Las Vegas) le daría una exposición de marca sin precedentes ante el consumidor estadounidense.

  • Crecimiento Global: BYD se ha fijado el objetivo de vender 1.3 millones de vehículos fuera de China para finales de 2026. Un programa de carreras de nivel mundial es visto como el pilar para transformar su imagen de «fabricante de bajo costo» a «líder tecnológico».